La versión estable de Ubuntu con la que trabajaremos es: Ubuntu 6.10 Edgy. Se puede obtener de distintas maneras y en distintos formatos específicos.
Ubuntu ofrece nuevas versiones estables cada 6 meses. Sin embargo, esta versión es una versión que ofrecerá actualizaciones de seguridad y de mantenimiento hasta junio de 2009 para usuarios domésticos y junio de 2011 para los destinados a servidores. Aunque tienes disponible una página amplia sobre las distintas versiones de Ubuntu, para la mayoría de usuarios se aconseja:
- El sistema de descarga Bittorrent que permite pausar la descarga, comprueba si está en buen estado y no sobrecarga los servidores de descarga. La descarga directa por FTP NO se aconseja.
- Es muy común que la gente desarrolladora de Ubuntu lleve adelante campañas donde regalan Cd con la última versión de su Sistema Operativo.
Ubuntu es un sistema completo preparado para ser ejecutado en Live CD o instalado en disco duro, de manera que pueda comenzar inmediatamente a utilizar herramientas de productividad como procesadores de texto, navegadores de Internet, retoque fotográfico, etc. ya incluidas junto al propio sistema, por lo tanto es necesario disponer de un hardware capaz de ejecutarlo. Ubuntu no es especialmente voraz con los recursos de la máquina, sin embargo, cuanto mayores prestaciones posea nuestra instalación, más rápido y ágil se comportará el sistema. En general podríamos apuntar los siguientes requerimientos para una correcta ejecución:
Mínimos
- Procesador Intel™ o compatible a 200 Mhz
- 256 Mb de RAM
- Tarjeta SVGA
- 3 Gib de espacio libre en el disco duro
Recomendados
- Procesador Intel™ o compatible a 1 Ghz
- 512 Mb de RAM
- Aceleradora gráfica 3D compatible con OpenGL
- 5 Gb de espacio libre en el disco duro
Tipos de particiones y sistemas de archivos
Particionar un disco duro es realizar una división en él de modo que, a efectos prácticos, el sistema operativo crea que tienes varios discos duros, cuando en realidad sólo hay un único disco físico dividido en varias partes. De este modo, se pueden modificar o borrar particiones sin afectar a los demás datos del disco.
Las particiones básicas se llaman primarias y puede haber a lo sumo 4. Esto puede ser suficiente para nuestros intereses. Como a veces no es así, se crearon las particiones extendidas que pueden albergar otras particiones dentro, llamadas lógicas.
Los sistemas de archivos indican el modo en que se gestionan los archivos dentro de las particiones. Según su complejidad tienen caracteristicas como previsión de apagones del equipo, la posibilidad de recuperar datos, indexación para búsquedas rápidas, reducción de la fragmentación para agilizar la lectura de los datos, etc. Hay varios tipos, normalmente ligados a sistemas operativos concretos. A continuación se listan los más representativos:
fat32 o vfat: Es el sistema de archivos tradicional de MS-DOS y las primeras versiones de Windows. Por esta razón, es considerado como un sistema universal, aunque adolece de una gran fragmentación y es un poco inestable
ntfs: Es el nuevo sistema de Windows, usado a partir del 2000 y el XP. Es muy estable. El problema es que es privativo, con lo cual otros sistemas operativos no pueden acceder a él de manera transparente. Desde Linux sólo se recomienda la lectura, siendo la escritura en estas particiones un poco arriesgada.
ext2: Hasta hace poco era el sistema estándar de Linux. Tiene una fragmentación bajísima, aunque es un poco lento manejando archivos de gran tamaño.
ext3: Es la versión mejorada de ext2, con previsión de pérdida de datos por fallos del disco o apagones. En contraprestación, es totalmente imposible recuperar datos borrados. Es compatible con el sistema de archivos ext2. Actualmente es el más difundido dentro de la comunidad GNU/Linux y considerado el estándar de facto.
ReiserFS: Es el sistema de archivos de última generación para Linux. Organiza los archivos de tal modo que se agilizan mucho las operaciones con éstos. El problema de ser tan actual es que muchas herramientas (por ejemplo, para recuperar datos) no lo soportan.
swap: Es el sistema de archivos para la partición de intercambio de Linux. Todos los sistemas Linux necesitan una partición de este tipo para cargar los programas y no saturar la memoria RAM cuando se excede su capacidad. En Windows, esto se hace en la misma partición de trabajo, con los problemas que conlleva.
Ya se ha comentado que las particiones son como discos duros independientes, y así aparece en Windows. Cabe recordar que en Linux no existe el concepto de unidad (C:, D:, etc.) sino que las particiones se montan en el árbol de directorios. Eso no nos debe preocupar mucho. Sólo comentar que la carpeta raíz de ese árbol se denota con / y que las unidades se cuelgan en directorio /dev.
Tamaño de las particiones
Tenemos un disco duro con mucho espacio pero no sabemos cómo administrarlo. Tomemos el caso de instalación de dos sistemas operativos, como por ejemplo Ms Windows Xp y Ubuntu, por lo tanto deberemos crear dos particiones, puesto que a cada partición se le va a dar un uso diferente, cada una tendrá un tamaño diferente. En este ejemplo, particionaremos el disco de tal modo que podamos instalar el sistema operativo Windows en una partición separada, que es la configuración más habitual.
Para empezar, necesitamos la partición para la memoria de intercambio, que será de tipo swap. Es norma común que ésta sea del doble de tamaño que la memoria RAM disponible. Por ejemplo, si tenemos 256 MB de memoria RAM, nuestra partición de intercambio será de 512 MB. Sin embargo, en la mayoría de los casos no es necesario que sea mayor de 1GB.
La partición donde instalaremos Ubuntu (/) debe tener al menos 2 GB. Si pretendemos instalar más programas es recomendable darle un poco más de espacio. Para un uso normal, unos 7 GB estarán bien.
Por otra parte tendremos la partición de Windows. Éste ocupa más o menos 1 GB (sin programas ni nada), pero si piensa instalar juegos, programas y demás, sea generoso con el tamaño y asígnele unos 10 GB como mínimo.
Finalmente, es recomendable guardar los archivos personales (documentos, imágenes, películas, etc.) en una partición aparte. Así, si en algún momento quiere reinstalar Ubuntu desde cero, podrá formatear sin miedo y sin perder la configuración de sus programas. Esta partición suele montarse en /home. Su tamaño depende principalmente de cuántos usuarios usen el sistema y del volumen de datos que almacenen.
Un ejemplo es el siguiente (suponiendo que tenemos un disco de 35 GB de capacidad):
Windows: 10 GB, para juegos principalmente.
/: 7 GB, para todo lo que instale en Ubuntu.
swap: 512 MB, suponiendo que tenemos 256 MB de RAM.
/home: el resto, en este caso 17 GB, para datos, música, configuraciones, etc.
Preparación de la instalación y particionamiento
Lo primero que debemos hacer antes de instalar Ubuntu (y particionar el disco) es desfragmentar el disco duro con el sistema operativo que tengamos instalado. Con esta operación conseguiremos que los diferentes fragmentos de los archivos se junten y sea más improbable su pérdida en el proceso de particionamiento.
A continuación es conveniente realizar copias de seguridad de todos los archivos importantes que tengamos en el disco duro ya que al particionarlo podemos perder esa información.
Con todo esto ya estamos preparados para instalar Ubuntu Linux junto con otro sistema operativo.
En qué momento particionar el disco
El mejor momento para particionar el disco es durante la instalación, ya que la herramienta de particionado comprueba si existe una partición con la etiqueta / para instalar Ubuntu y otra swap para la memoria de intercambio. Para hacer las particiones, deberemos seguir con la instalación hasta que tengamos las siguientes 3 opciones (también es posible ejecutar el programa gParted, ubicado en el menú Sistema->Administración->Editor de particiones):
Formatear todo el disco duro.
Espacio libre contiguo.
Particionamiento manual.
La última es la opción que debemos elegir, y una vez allí haremos las particiones del disco duro (redimensionando la partición que ya tenemos con el otro sistema operativo), elegiremos el sistema de ficheros (vfat, ext2, ext3, etc.) y el punto de montaje.
Primero crearemos una nueva partición para la raíz. Elegimos el tamaño y el tipo de sistema de ficheros, en este caso ext3. Algunas placas base no pueden arrancar el gestor de arranque si éste se encuentra ubicado después del cilindro 1024 del disco duro (aproximadamente 4,7 GB), así que crearemos primero esta partición, ya que es en la que se encuentra el gestor de arranque, y le asignaremos el punto de montaje /.
A continuación realizaremos la misma operación (creando otra partición) para la memoria de intercambio (swap) y elegiremos el tipo linux-swap'.
Finalmente procederemos de la misma forma creando otra partición para los datos personales. Elegiremos el tamaño y el tipo, al igual que la anterior, ext3 (también podríamos elegir ReiserFS) y le asignaremos el punto de montaje /home.
Una vez hayamos hecho todo esto, al pulsar el botón Finalizar será cuando creemos las particiones, así que no hay problema en experimentar o equivocarse.
Finalmente debemos mencionar que una vez instalado Ubuntu, si tenemos dos (o más) sistemas operativos, al iniciar el ordenador el gestor de arranque nos permitirá elegir cuál sistema operativo iniciar. Este gestor de arranque se llama GRUB, y es instalado automáticamente.
Nombre de los dispositivos en Linux
Como nota final vamos a mostrar cómo se puede acceder a las particiones del disco duro desde el sistema de archivos, es decir, vamos a ver los nombres que tienen asignados las diferentes particiones en Linux (nos resultará de utilidad conocer estos nombres cuando particionemos):
- Disqueteras
- Primera disquetera: /dev/fd0 (en Windows sería la disquetera A:)
- Segunda disquetera: /dev/fd1
- Discos duros (en general: /dev/hdx#, donde x es el disco y # es la partición)
- Primer disco duro: (todo el disco) /dev/hda
- Particiones primarias
- Primera partición primaria: /dev/hda1
- Segunda partición primaria: /dev/hda2
- Tercera partición primaria: /dev/hda3
- Cuarta partición primaria: /dev/hda4
- Particiones lógicas
- Primera partición lógica: /dev/hda5
- Sucesivamente: /dev/hda#
- Segundo disco duro: (todo el disco) /dev/hdb
- Particiones primarias
- Primera partición primaria: /dev/hdb1
- Segunda partición primaria: /dev/hdb2
- Tercera partición primaria: /dev/hdb3
- Cuarta partición primaria: /dev/hdb4
- Particiones lógicas
- Primera partición lógica: /dev/hdb5
- Sucesivamente: /dev/hdb#
Arranque del sistema
El archivo de instalación de Ubuntu descargado es una imagen ISO que tendremos que grabar en un disco para proceder con la instalación. Todos los programas de grabación de discos son capaces de hacer esto.
Reinicie su equipo con el disco grabado en el lector. Al arrancar, aparecerá una pantalla de bienvenida en inglés. Para proceder en castellano (u otro idioma), sólo hay que pulsar la tecla F2 y seleccionarlo de la lista.
Si al arrancar no se muestra la pantalla de bienvenida, deberá entrar en la BIOS de su equipo e indicarle que arranque primero la unidad de discos compactos. Es recomendable que lea el manual de su placa base, donde debería venir perfectamente explicado este proceso.
Posibles problemas
La mayoría de los problemas para instalar Ubuntu provienen de que éste no reconozca bien o no le sea posible utilizar alguna parte determinada de los componentes básicos del equipo, como por ejemplo la tarjeta gráfica, no arrancando el entorno gráfico virtual de manera correcta y, por lo tanto, no iniciándose la instalación, dando una serie de errores.
Si no consigue iniciar Ubuntu antes de la instalación quedándose en el menú inicial, es posible que no reconozca correctamente su tarjeta gráfica. Para comprobarlo, pruebe el modo gráfico seguro como arranque.
Quizás la mejor solución es comprobar si el error está ya solucionado en los distintos foros o pasarse por algún chat de la comunidad de Ubuntu (véase Portal de la comunidad). Debería consultar también si su hardware es compatible.
Instalación Estándar
Tras unos minutos, dependiendo de su equipo, el escritorio gráfico de Ubuntu se habrá cargado en su memoria RAM y aparecerá en su pantalla. Puede explorar los menús o probar las aplicaciones para ver una pequeña muestra de lo que Ubuntu puede hacer sin todavía tener nada instalado en su sistema. Tenga en cuenta que una vez instalado es mucho más rápido que al ejecutarlo de forma virtual. Para iniciar la instalación debe hacer doble clic con el ratón en el icono que se ve en la imagen a la derecha (véase Fig. 2).
Configuración
El primer paso es elegir el idioma. Si en la pantalla de bienvenida eligió el español, simplemente pulse adelante («Siguiente» o «Forward»), en otro caso se seleccione «Español» en la lista, y continúe (véase Fig. 3).El siguiente es elegir la zona horaria. Simplemente pulse sobre su zona para acercar el mapa y después sobre la ciudad concreta representativa de su huso horario. Por ejemplo, en el caso del huso peninsular en España habría que pulsar sobre el país y luego sobre Madrid (véase Fig. 4).
El siguiente paso es elegir el tipo de teclado. Si todo va bien y no tiene un teclado fuera de lo común sino un teclado español estándar, debería estar ya seleccionado (teclado «Spain»). Cerciórese de que esto es así escribiendo en la caja de texto que hay en la parte inferior, pulsando algunas teclas específicas del español, como la «ñ» y algunos símbolos habituales como el euro (véase Fig. 5).
En el siguiente paso, la instalación le preguntará sus datos (véase Fig. 6): su nombre real y su nombre o apodo de usuario. Por ejemplo, el nombre real podría ser «Jesús López» y el nombre de usuario «flopez». A continuación, escoja una contraseña y el nombre del ordenador. Puede dejar el que se asigna por defecto, por ejemplo «flopez-laptop» o «flopez-desktop».
¡Cuidado! El siguiente paso es el más delicado, se trata de indicar dónde se debe instalar Ubuntu. Escoja la opción correcta o podría formatear una partición no deseada si va a compartir el disco duro con otros sistemas operativos. Existen tres opciones:
Formatear todo el disco duro. Elija ésta si desea borrarlo todo y usar el disco duro por defecto como único para Ubuntu (véase Fig. 7). Es la opción más fácil y menos problemática.
Espacio libre contiguo.
Ubuntu usará un trozo de espacio libre del disco duro para instalarse. Ésta es la opción más recomendable si desea conservar su antiguo sistema operativo o alguna partición con sus datos. Es una opción muy habitual para aquéllos que desean seguir también con un primer o segundo sistema operativo como Windows o Mac OS.
Particionamiento manual.
Con esta opción, podrá especificar cómo serán las particiones de forma más específica. Ésta no es la mejor opción si nunca se ha hecho una partición o se ha instalado Linux antes. De cualquier modo, es aconsejable consultar previamente la guía Particionar el disco duro.
Figura 8
Si todo se instaló correctamente, al final la instalación le preguntará si desea reiniciar (sin el disco) o continuar usando la sesión virtual (véase Fig. 9).

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